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Carta al director

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*Autor para correspondencia

Correo electrónico:
aguerrero@sescam.jccm.es
(A. Guerrero Morcillo).

http://dx.doi.org/10.24038/mgyf.2019.002

Alfredo Guerrero Morcilloa,*, Raúl Salmerón Ríosb, Sergio Salmerón Ríosc, Jesús Martínez Ruizd, María Serna Torrijose, Joan Aviñó Isernf

aServicio de Psiquiatría. Hospital General de Villarrobledo (Albacete). bGerencia de Atención Integrada. Albacete. cServicio de Geriatría. Hospital General de Villarrobledo (Albacete). dServicio de Urología. Complejo Hospitalario Universitario. Albacete. eServicio de Ginecología y Obstetricia. Hospital General de Villarrobledo (Albacete). fServicio de Psiquiatría. Hospital de San Juan (Alicante).

La tasa de mortalidad por suicidio continúa elevándose. La edad geriátrica es la de mayor riesgo y se ha convertido en una nueva epidemia que es necesario controlar y prevenir dadas las graves repercusiones sociosanitarias que conlleva.

Existen antecedentes en nuestro medio respecto a la creación de protocolos de prevención del suicidio, pero no en Castilla-La Mancha, región de interés por su alta tasa de suicidios debido al envejecimiento poblacional, la gran proporción de población rural y la dispersión geográfica.

Desde febrero de 2017 el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha está coordinando la creación de un protocolo de prevención del suicidio. Para ello cuenta con la participación de miembros de los servicios médicos (principalmente Atención Primaria, Salud Mental y Geriatría), Bienestar Social y Asociaciones de Pacientes y Familiares, relacionados con la edad geriátrica.

El pasado día 10 de septiembre de 2018 se presentaron las primeras estrategias del protocolo de prevención de suicidio en Castilla-La Mancha. En ellas se destaca la importancia de la Atención Primaria, dado que es la puerta de entrada de pacientes con riesgo suicida. Se trata de facilitar a los profesionales de este nivel herramientas y habilidades que les permitan el cribado (escala “MINI suicidio”, Tabla 1) y derivación urgente al Servicio de Salud Mental correspondiente. Este será el encargado de seguir al paciente a través de entrevistas presenciales y telefónicas con la finalidad de evitar el mayor número posible de tentativas autolíticas y suicidios consumados. Para ello es preciso que ambas especialidades estén dotadas del espacio necesario para trabajar de forma eficiente en este proyecto, destinado a salvar gran cantidad de vidas de los potenciales suicidas y con ello las secuelas que dejan detrás.

Tabla 1 – Escala “MINI suicidio”

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

Bibliografía


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