Editorial
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Historia del artículo:
On-line el 27 de octubre de 2026
*Autor para correspondencia
Correo electrónico:
dralilianachertkoff@gmail.com
(L. Chertkoff)
http://dx.doi.org/10.24038/mgyf.2026.033
Liliana Chertkoff
Diplomada en Salud Pública y epidemióloga.
“La comprensión hacia los demás necesita la conciencia de la complejidad humana”1.
Esta conciencia de la complejidad implica conocer de procesos y sistemas insertos en ambientes y devenires históricos, políticos y culturales, en los que los médicos de familia trabajan y viven involucrados en los procesos de salud/enfermedad que transitan junto a sus pacientes y sus familias2.
La medicina familiar tiene una memoria ancestral. En la historia de cada pueblo, en toda región, existieron personajes que se ocupaban de la enfermedad y buscaban preservar la salud, trataban a los clanes en sus comunidades cuando aún no existían médicos formados en universidades, y mucho antes de que a mediados del siglo XX comenzara como una estructura de especialidad3.
Esto le otorga la condición privilegiada de constituirse en una herramienta esencial de integración en todo sistema de salud, porque es dinámica y fusiona saberes, habilidades y tiene la plasticidad de incorporar la tecnología digital y la inteligencia artificial sin perder el rumbo.
Aquí está el gran desafío de este tiempo. Esta especialidad compleja tiene la potencialidad de generar la inclusión social de las comunidades y la prevención oportuna. La medicina familiar debe ser reconocida como un Patrimonio esencial. Para esto es necesario que los graves problemas que atraviesa sean tratados y reconocidos fuera de los ámbitos tradicionales del sistema de salud.
La opinión pública, los dirigentes políticos, las diversas instituciones de la sociedad necesitan descubrir el valor de preservar la vida, es decir, la salud, porque es la polea de transmisión de toda actividad de una nación. Esta especialidad tiene la potencialidad de abordar la prevención, disminuir el gasto y preservar la vejez de patologías prevenibles, y en este orden colaborar con cada ciudadano y sus ecosistemas.
Siendo la familia una matriz de humanización de todo ser humano4, trabajar en el contexto de esta organización primaria de la sociedad genera la oportunidad de implementar las alertas tempranas y multiplicidad de propuestas que solo los profesionales que la acompañan a lo largo del ciclo vital y en el seno de la comunidad pueden advertir y accionar.
Vivimos en sociedades fragmentadas en una era de cambio antropológico digital. Esta imprime ritmos vertiginosos a la hora de tomar decisiones; nuestras mentes y cuerpos deben enfrentar multiplicidad de fenómenos sincrónicos que exigen de acciones dinámicas, conocimientos y sentido común frente a las crisis planetarias amplificadas, expresadas en la policrisis: cambio climático, geopolítica/guerras, inseguridad económica/energética/alimenticia, pandemias/sindemias/epidemias que inciden en las vidas de todos los humanos, de los animales, de las plantas y del medioambiente, y constituyen dimensiones complejas. Se trata de un concepto descrito por la Organización Mundial de la Salud (OMS) junto a diversas organizaciones como “Una Sola Salud”5: esto significa que todas las saludes mencionadas están interconectadas y son interdependientes.
La OMS describe que el 75 % de las enfermedades infecciosas humanas emergentes tiene un origen animal doméstico o silvestre, que a partir de la pérdida del 25 % de la cubierta forestal original en los territorios se genera ese contacto de riesgo del ganado y de los seres humanos. Esto es solo para citar un mínimo ejemplo reduccionista de los desastres ecológicos y sus impactos6.
Los estudios sobre el exposoma, concepto desarrollado por el Dr. Cristopher Wild en 2005, presentan el desafío de estudiar, desde la concepción al último día del ciclo vital, la compleja trama de causas no genéticas relacionadas con factores internos psicosomáticos, externos de exposición a contaminantes y factores sociales y familiares en una infinita interacción, desconocida aún en su gran manifestación7. Frente a todos estos retos es necesario descubrir estrategias actuales, flexibles, integradas en equipos interdisciplinares y transdiciplinares; que los diversos niveles de complejidad estén comunicados y trabajen con los médicos de familia; que en el pregrado exista una generosa formación sobre complejidad, una sola salud y medicina familiar.
Todas estas propuestas son un edificio para construir por varias generaciones, porque a pesar de los datos del valor de la medicina familiar y su impacto en los sistemas de salud, más allá de los programas estructurados, la realidad de la trágica emergencia sanitaria es la deserción de profesionales, la pérdida de puestos de trabajo, el desinterés en las residencias formativas de esta especialidad, el aumento del gasto sanitario, las tensiones sociales, el incremento de patologías laborales en los profesionales de salud, el desaliento de los usuarios del sistema… La lista es infinita y genera episodios sísmicos en todo el tejido social que es tiempo de comprender y atajar8.
La medicina familiar como patrimonio de la humanidad es una estrategia para revalorizar su legado esencial, para tratar sus problemas y virtudes en el seno de la sociedad, para instalar la necesidad imprescindible de resguardar esta especialidad y de cuidar a sus protagonistas, profesionales con vocación, capaces de un trabajo titánico, que debe ser reconocido como un legado a resguardar y objetivar, cuidar su calidad laboral, su reconocimiento social y su reconocimiento económico en la estructura de las políticas sanitarias de todo país.
Bibliografía
- Morin E. Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. Ediciones Paidós; 2011.
- Morin E. Lecciones de la Historia. Editorial Taurus; 2025.
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- Perez A. Familia enfoque interdisciplinario. Lugar Editorial; 2009.
- WHOA. Una Sola Salud. Disponible en: https://www.woah.org/es/que-hacemos/iniciativas-mundiales/una-sola-salud/
- FAO, PNUMA, OMS, & OMSA. «Una sola salud» (2022-2026): Trabajar juntos por la salud de los seres humanos, los animales, las plantas y el medio ambiente. 2022. Disponible en:
https://www.who.int/es/publications/i/item/9789240059139 - Vicente-Herrero MT, Ramírez Iñiguez de la Torre MV, Capdevila García LM, Terradillos García MJ, López-González ÁA, Aguilar Jiménez E, et al. Exposoma: un nuevo concepto en Salud Laboral y Salud Pública. Rev Asoc Esp Espec Med Trab [Internet]. 2016;25(3):176-83. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S3020-11602016000300008&lng=es.
- Kolber MR, Korownyk CS, Young J, Garrison S, Kirkwood J, Allan GM. The value of family medicine: An impossible job, done impossibly well. Can Fam Physician. 2023;69(4):269-70. https://doi.org/10.46747/cfp.6904269.

