Clínica Cotidiana

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Historia del artículo:
Recibido el 22 de abril de 2025
Aceptado el 28 de febrero de 2026
On-line el 17 de abril de 2026


Palabras clave:
Páncreas
Cistoadenocarcinoma mucinoso
Adenocarcinoma mucinoso


*Autor para correspondencia
Correo electrónico:
nataliafega@gmail.com
(N. Fernández Gamo).
http://dx.doi.org/10.24038/mgyf.2026.010


Keywords:
Pancreas
Mucinous cystadenocarcinoma
Mucinous adenocarcinoma

Natalia Fernández Gamo*, Ana Isabel Moreno Gómez, Pablo Betrián González, Almudena Cárdenas de Miguel, Irene Moratinos Recuenco

Centro de Salud Alpes. Madrid.


Resumen

En relación con los avances técnicos de nuestras consultas de atención primaria, se ha incrementado el diagnóstico casual de las lesiones pancreáticas quísticas. Es importante valorar el potencial maligno de estas lesiones.

La neoplasia mucinosa quística es una de las que mayor riesgo de malignización tienen. Otras lesiones malignas son el adenocarcinoma pancreático ductal y el adenocarcinoma pancreático mucinoso. Están relacionadas con diversos factores de riesgo.

© 2026 Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia.
Publicado por E-Medfarma 2020, S.L.


Decade-long progression of a pancreatic lesion

Abstract

Regarding the technical advances in primary care consultations, there has been an increase in the incidental diagnosis of pancreatic cystic lesions. It is important to assess the malignant potential of these lesions.

Mucinous cystic neoplasm is one of those with the highest risk of malignancy. Other malignant lesions include ductal pancreatic adenocarcinoma and mucinous pancreatic adenocarcinoma, which are associated with various risk factors.

© 2026 Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia.
Published by E-Medfarma 2020, S.L.

Mujer de 46 años de edad, sin antecedentes personales de interés, que consultó hace 10 años por presentar epigastralgia asociada a náuseas, vómitos, distensión abdominal y pérdida de apetito, de 4 meses de evolución. No refería pérdida de peso ni cambios en el ritmo intestinal.

Se solicitó una analítica, que no mostró alteraciones.

En la exploración ecográfica se visualizó una lesión quística multilocular compleja, con paredes y septos gruesos y una extensión de 10 mm en la cola del páncreas.

Fue remitida al Servicio de Digestivo para completar el estudio y descartar patología maligna pancreática.

Se realizó estudio mediante TC y RM y en ambos se halló una lesión quística multilocular con septos de 100 x 72 x 84 mm, que parecía depender de la cola del páncreas.

Se recomendó la realización de una punción aspirativa para descartar la posibilidad de neoplasia mucinosa quística (cistoadenoma o cistoadenocarcinoma mucinosos). La paciente rechazó la ampliación del estudio para el diagnóstico definitivo y el seguimiento ambulatorio.

En la actualidad la paciente vuelve a consultar por distensión abdominal, pérdida de peso no cuantificada e hiporexia de 2 semanas de evolución.

En la exploración física se objetiva distensión abdominal con oleada ascítica positiva.

En la exploración ecográfica se confirma la presencia de ascitis; se visualiza una masa tabicada en ambos ovarios.

Ante la sospecha de la existencia de una neoplasia de ovario, se remite a la paciente a Ginecología. El diagnóstico de sospecha inicial es de carcinoma de ovario bilateral.

Se realiza TC de abdomen, donde se describen de nuevo las lesiones pancreáticas; además se observa infiltración esplénica, implantes ováricos bilaterales, derrame pleural derecho y carcinomatosis peritoneal; lesiones hepáticas y suprarrenales con alta sospecha de metástasis.

La citología del líquido ascítico es positiva para malignidad.

La conclusión del estudio es de probable adenocarcinoma mucinoso de páncreas, estadio IV, con metástasis ováricas, peritoneales y dudosa hepática y suprarrenal.

Debido al estadio avanzado de la enfermedad la paciente no es subsidiaria de recibir tratamiento activo, por lo que se opta por un abordaje paliativo.

La paciente fallece al cabo de mes y medio, lo que impide completar el estudio para identificar el tipo de lesión.

Comentarios

El cáncer de páncreas es la séptima causa de muerte por neoplasias malignas en todo el mundo. Las ratios de incidencia-mortalidad son de las más elevadas. La supervivencia a los 5 años del diagnóstico es de 9-11 %1.

Las lesiones quísticas pancreáticas (LQP) engloban una serie heterogénea de entidades con diverso potencial maligno. En el 40-50 % de las ocasiones son diagnosticadas como un hallazgo casual al realizar una prueba de imagen abdominal por otro motivo2,3. Este incremento diagnóstico está relacionado con un incremento de la esperanza de vida, la mejoría en las técnicas de imagen y un mejor conocimiento de radiólogos y clínicos de esta entidad2,3.

Pueden ser benignas o malignas, por lo que su filiación es de gran importancia. Las benignas solo se tratan si son sintomáticas; en las que tienen características de potencial malignidad o con diagnóstico inicial de malignidad se ha de valorar la necesidad o no de tratamiento quirúrgico4.

La neoplasia mucinosa quística (NMQ) es una LQP con alto potencial de malignización, que puede progresar desde un cistoadenoma mucinoso hacia distintos grados de displasia o a cistoadenocarcinoma mucinoso. Se diagnostica casi exclusivamente en mujeres en torno a los 40 años y se localiza de manera habitual en la cola o el cuerpo pancreático2,3. Presenta un doble componente histológico: tumor epitelial y estroma-like ovario3,5.

Mediante diferentes técnicas de imagen se observa como una lesión quística septada, aunque también se ha descrito uniloculada. Algunas características que se relacionan con un mayor riesgo de transformación maligna son un tamaño superior a 5 cm, la existencia de paredes engrosadas e irregulares, un componente sólido o la presencia de calcificaciones en la pared3.

El adenocarcinoma pancreático ductal (ACPD) es el tumor maligno del páncreas exocrino más frecuente. Un subtipo raro es el adenocarcinoma pancreático mucinoso (ACPM), caracterizado por su producción mucinosa y un mayor riesgo de metástasis en comparación con el ACPD. Tiene un mejor pronóstico que este, debido a que, según lo reportado en diversos estudios, un 16,5 % de los pacientes con un ACPD presentan metástasis desconocidas. Los ACPM localizados en la cola pancreática, con altos grados histológicos de malignidad o con afectación ganglionar extensa, tienen un peor pronóstico.

La etiología del ACPM no está del todo clara, aunque se ha relacionado con diversos factores de riesgo, como el tabaco y una dieta alta en grasas1,6. El tratamiento de este tipo de tumores es una combinación del abordaje quirúrgico, quimioterapia y radioterapia1.

Se han identificado grupos de pacientes con un mayor riesgo que la población general de desarrollo de cáncer de páncreas; en ellos se recomienda hacer un seguimiento estrecho7. A este grupo pertenecen pacientes con un componente familiar, mutaciones específicas (se recomienda seguimiento cada 6-12 meses) y NMQ (se recomienda seguimiento cada 1-2 años si es mayor de 1 cm y cada 3-6 meses si es mayor de 3 cm).

Otros factores, como la pancreatitis crónica y la diabetes mellitus de reciente diagnóstico en mayores de 50 años, aumentan también el riesgo de desarrollo de patología pancreática maligna7.

Debido a que no se pudo completar el estudio, en nuestra paciente no se pudo saber el diagnóstico definitivo de la lesión pancreática. Desde nuestro punto de vista, tras la revisión bibliográfica realizada y basándonos en la epidemiología (mujer de 40 años), la localización (cola pancreática) y el tiempo de evolución (10 años), nuestra sospecha diagnóstica es que la lesión inicial era una NMQ tipo cistoadenoma, que con el tiempo malignizó a un cistoadenocarcinoma mucinoso2,3,5.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

Bibliografía


  1. Liu J, Zhang YJ, Zhou J, Zhang ZJ, Wen T. Pancreatic mucinous adenocarcinoma has different clinical characteristics and better prognosis compared to non-specific PDAC: A retrospective observational study. Heliyon. 2024;10(9):e30268. https://doi.org/10.1016/j.heliyon.2024.e30268.
  2. Ohtsuka T, Fernandez-del Castillo C, Furukawa T, Hijioka S, Jang JY, Lennon AM, et al. International evidence-based Kyoto guidelines for the management of intraductal papillary mucinous neoplasm of the pancreas. Pancreatology. 2024;24(2):255-70. https://doi.org/10.1016/j.pan.2023.12.009.
  3. Khalid A, McGrath K. Pancreatic cystic neoplasms: Clinical manifestations, diagnosis, and management. UpToDate. [Monografía en Internet]. Walthman (MA): UpToDate; 2025 [acceso 5 marzo de 2025]. Disponible en: http://www.uptodate.com/
  4. Khalid A, McGrath K. Classification of pancreatic cysts. UpToDate. [Monografía en Internet]. Walthman (MA): UpToDate; 2023 [acceso 5 marzo de 2025]. Disponible en: http://www.uptodate.com/
  5. Fukumura Y, Kinowaki Y, Matsuda Y, Takase M, Tonosaki M, Minagawa M, et al. Intralobular distribution of ovarian-like stroma in pancreatic mucinous cystic neoplasms: a discussion on its tumorigenesis. Sci Rep. 2022;12(1):3326. https://doi.org/10.1038/s41598-022-07416-9.
  6. Jiménez Gordo AM, López Gómez M. El pronóstico del cáncer de páncreas a día de hoy. Med Clin (Barc). 2019;152(10):395-6. https://doi.org/10.1016/j.medcli.2018.12.005.
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  8. Malón Musgo MM. Ecografía en la práctica asistencial en Atención Primaria. An Sist Sanit Navar. 2018;41(2):157-60. https://doi.org/10.23938/ASSN.0313.