Clínica Cotidiana
Información del artículo
Historia del artículo:
Recibido el 15 de diciembre de 2024
Aceptado el 31 de octubre de 2025
On-line el 23 de diciembre de 2025
Palabras clave:
Índice de masa corporal
Fitofotodermatosis
Dermatosis ocupacional
Furocumarinas
*Autor para correspondencia
Correo electrónico:
andreahguti4@gmail.com
(A. Hurtado Gutiérrez).
http://dx.doi.org/10.24038/mgyf.2025.052
Keywords:
Phytophotodermatitis
Occupational dermatitis
Furocoumarins
Andrea Hurtado Gutiérreza,*, Juan José Rey Aneirosb, Ana Belén Amores Gonzálezc
aCentro de Salud Illueca. Calatayud (Zaragoza). bCentro de Salud Actur Norte. Zaragoza. cCentro de Salud Villamayor. Zaragoza.
Resumen
La fitofotodermatosis es una entidad causada por el contacto con ciertas plantas que contienen sustancias fotosensibilizantes, seguido de exposición solar. Son numerosas las plantas en las que encontramos este tipo de sustancias llamadas furocumarinas o psolarenos, que generan una reacción irritante al entrar en contacto con la piel, siempre y cuando se produzca una exposición al sol posterior.
Presentamos un caso real de fitofotodermatosis tras contacto con una higuera en nuestra consulta, ya que es importante reconocer los síntomas característicos e indagar en la historia clínica de cara a un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado.
© 2025 Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia.
Published by Ergon Creación, S.A.
Recognition and management of phytophotodermatitis: a case involving a fig tree exposure
Abstract
Phytophotodermatitis is a condition caused by contact with certain plant containing photosensitizing substances, followed by sun exposure. Numerous plants contain these types of compounds, known as furocoumarins or psoralens, which trigger an irritative reaction when they come into contact with the skin, as long as there is subsequent sun exposure.
We present a real case of phytophotodermatitis following contact with a fig tree in our medical office, emphasizing the importance of recognizing the characteristic symptoms and investigating the patient’s medical history for an early diagnostic and an appropriate treatment.
© 2025 Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia.
Published by Ergon Creación, S.A.
Introducción
Varón de 32 años de edad, sin antecedentes médicos de interés. Es agricultor y reside en el ámbito rural. Acude al consultorio por presentar un cuadro de lesiones dermatológicas no pruriginosas de menos de 24 horas de evolución, que han ido empeorando a lo largo de las horas.
Se observan lesiones en toda la espalda, de base eritematoviolácea, alargadas, de diversos tamaños, la más grande de unos 15 cm de longitud (figura 1). Sobre la base de las lesiones presenta ampollas de contenido seroso amarillento (figura 2). No hay aumento de calor al tacto. Refiere dolor al apoyarse sobre las lesiones y sensación de ardor y prurito. Se ha aplicado frío e hidratación, pero no ha habido mejoría. Niega síntomas sistémicos como fiebre, síntomas respiratorios o digestivos.
El día anterior había estado trabajando en el campo con normalidad. Las lesiones aparecieron a media tarde mientras estaba en el tractor: se dio cuenta al empezar a notar escozor y dolor con el apoyo de la espalda en el asiento. Unas 24 horas antes del inicio del cuadro, había podado una higuera sin ropa ni protección solar.
Se le administra corticoterapia intramuscular. Se cura con sulfadiazina de plata.
Al día siguiente han aparecido más ampollas sobre las mismas lesiones, por lo que se cambia el tratamiento a corticoterapia tópica y antihistamínico oral. Se realiza cura en el domicilio con dichas pautas y la evolución es buena.
Al cabo de un mes las lesiones han desaparecido, aunque persisten máculas hiperpigmentadas como secuelas del proceso.
Figura 1 – Lesiones eritematosas por toda la espalda sugestivas de fitofotodermatosis.
Figura 2 – Lesión con base eritematosa con aparición de formaciones vesiculoampollosas en su superficie.
Comentario
Las fitofotodermatosis son reacciones cutáneas que se generan por el contacto de ciertos tipos de plantas con la piel, siempre que se asocie a una exposición solar. Esta reacción se favorece en épocas estivales, en las que hay mayor radiación solar, a lo que se añaden los ambientes húmedos y la sudoración.
La reacción comienza usualmente a las 24 horas tras la exposición; el pico de empeoramiento se alcanza a las 72 horas. Las lesiones pueden variar desde un exantema eritematoso similar al de una quemadura solar, hasta quemaduras de segundo grado con formación de ampollas de gran tamaño. Los síntomas suelen incluir sensación de quemazón, dolor, eritema, edema…
El diagnóstico diferencial a tener en cuenta debe incluir celulitis, dermatitis de contacto, quemadura solar o quemadura con algún otro agente químico1.
Son numerosas las plantas en las que encontramos furocumarinos y psolarenos, sustancias que protegen las hojas del árbol de infecciones fúngicas patógenas; en contacto con la piel son fotoirritantes, ya que pueden causar muerte celular en la epidermis si se expone a rayos ultravioleta de tipo A, lo que genera la formación de vesículas y ampollas.
Algunas de las plantas que contienen estas sustancias son las higueras, los frutales de cítricos, la chirivía, el apio, el perejil y las zanahorias, entre otras.
Una de las más frecuentes en nuestro medio es la higuera (Ficus carica). Es un tipo de árbol frecuente en toda España. Crece sobre todo en ambientes soleados y calurosos. Las hojas y la savia son las partes con mayor cantidad de sustancias fotoirritantes2,3.
Las fitofotodermatosis suelen ser procesos autolimitados, sin grandes secuelas a largo plazo, a excepción de la hiperpigmentación posterior. El tratamiento depende de la gravedad de las lesiones. La gran mayoría de estas son leves y pueden tratarse de forma sintomática con analgesia. Las lesiones moderadas se benefician de pautar corticoides tópicos; en los casos algo más avanzados o con lesiones dispersas, se pueden prescribir corticoides sistémicos. Los antibióticos se reservan para casos de sobreinfección de las lesiones. En casos graves, el cuadro clínico puede suponer un riesgo vital: si la extensión corporal afectada es importante, el paciente debe ser tratado en unidades de quemados, lo que puede llegar a incluir el ingreso hospitalario y aplicar medicación intravenosa. Los casos más graves descritos llegan a afectar a más de un 80 % de la superficie corporal1,2,4.
Las fitofotodermatosis más frecuentes suelen ser ocupacionales: aparecen en personas que se dedican a la agricultura o la jardinería; sin embargo, también se han descrito como consecuencia del uso de medicinas alternativas (es el caso de “remedios naturales” tradicionales). Se han dado casos de fitofotodermatosis por baños en los pies con agua de cocción de hojas de higuera como remedio para la onicomicosis5.
A pesar de que esta reacción puede ser desencadenada por el contacto con plantas comunes, es realmente poco conocido entre la población general. Por otra parte, no es una entidad clínica frecuente en la práctica diaria, por lo que suele ser un reto diagnóstico para los profesionales. Por ello, es esencial una buena historia clínica para identificar el origen de la reacción. Tras ello, es muy importante evitar el contacto con el tipo de planta responsable; en caso de necesidad, se deben utilizar medidas de protección con barreras físicas (camisas de manga larga o guantes)1,2,4,5.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
Bibliografía
- Redgrave N, Salomon J. Severe phytophotodermatitis from fig sap: a little known phenomenon. BMJ Case Rep. 2021; 14(1): e238745. https://doi.org/10.1136/bcr-2020-238745.
- Agha IA, Montaquila S, Alobaidi H. Unique acute phytophotodermatitis reaction and a visual diagnostic guide. Cureus. 2024; 16(4): e59199. https://doi.org/10.7759/cureus.59199.
- Imen MS, Ahmadabadi A, Tavousi SH. The curious cases of burns from fig tree leaves. Indian J Dermatol. 2019; 64(1): 71-3. https://doi.org/10.4103/ijd.IJD_442_17
- Pinto AR, Machado I, Rebelo E. Fig tree-induced phytophotodermatitis: A case report on the perils of a hobby. Cureus. 2023; 15(7): e41888. https://doi.org/10.7759/cureus.41888.
- Son JH, Jin H, You HS, Shim WH, Kim JM, Kim GW, et al. Five cases of phytophotodermatitis caused by fig leaves and relevant literature review. Ann Dermatol. 2017; 29(1): 86-90. https://doi.org/10.5021/ad.2017.29.1.86.



